Lo que un aviso de teletrabajo dice sin decirlo: por qué medir mal la disposición a pagar por flexibilidad laboral

En Chile, desde abril de 2020 la Ley N°21.220 regula el teletrabajo y el trabajo a distancia. Además, hoy es común ver en el país ofertas de empleo que anuncian “100% remoto” o “modalidad híbrida” como un atributo más del cargo, al lado del sueldo y la jornada. Buena parte de lo que se sabe sobre cuánto valoran los trabajadores este tipo de flexibilidad viene de experimentos de elección discreta, donde se muestran trabajos hipotéticos que varían en sueldo, jornada y beneficios, y se infiere de aquellas elecciones de las personas cuánto sueldo estarían dispuestos a resignar por trabajar desde remoto.

Ese método descansa en un supuesto que rara vez se pone a prueba: que cambiar un atributo del aviso (por ejemplo, agregar la opción de trabajo remoto) no cambia lo que el trabajador cree sobre los demás atributos del trabajo, como el sueldo que probablemente se ofrece. Un nuevo documento de trabajo de Adrjan et al. (2026) pone a prueba justamente ese supuesto, usando una característica del trabajo cuyo precio de mercado se conoce de antemano.

Los autores del documento encuentran evidencia de que el supuesto no se sostiene: cuando un aviso de empleo incorpora una amenidad con precio de mercado conocido, los trabajadores no solo valoran esa amenidad en sí misma, sino que también actualizan sus creencias sobre otros atributos del puesto (típicamente, el sueldo) a partir de esa señal. En otras palabras, un aviso que ofrece flexibilidad no se lee de forma aislada: funciona como una señal sobre el tipo de empleo, empresa o nivel de sueldo que hay detrás.

La implicancia práctica es importante para cualquier estudio, incluidos los que se podrían hacer en Chile sobre teletrabajo o brecha salarial en cargos remotos, que use experimentos de elección para estimar cuánto sueldo resignan los trabajadores por flexibilidad: si los encuestados usan la presencia de esa amenidad para inferir el sueldo, la disposición a pagar estimada podría mezclar dos cosas distintas: (i) el valor genuino de la flexibilidad; y (ii) una corrección por lo que el trabajador cree que el empleo probablemente paga.

Esto es especialmente relevante en la actualidad: según un estudio de Trabajando.com difundido por Emol en agosto de 2025, solo 1,89% de las vacantes publicadas en Chile ofrecía teletrabajo, frente a 87,3% que exigía presencialidad y 10,81% que ofrecían esquemas híbridos. Además, las postulaciones a empleos remotos habrían caído más de 70% desde enero de 2022.

Ignorar esa mezcla podría llevar a sobrestimar o subestimar el valor que los trabajadores le asignan a la flexibilidad laboral, con consecuencias tanto para el diseño de políticas de teletrabajo como para las empresas que deciden cuánto sueldo ofrecer frente a cuánta flexibilidad conceder.

Fuentes:

Adrjan, P., Balgova, M., Jäger, S., Jessen, J. y Sockin, J. (2026). Job Ads as Signals: Evidence from a Priced Amenity and Worker Beliefs». NBER Working Paper No. 35457. Disponible en:

https://www.nber.org/papers/w35457.

Ley N°21.220 que “modifica el código del trabajo en materia de trabajo a distancia”. Disponible en: https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1143741.

Emol, «¿Fin de la era remota?: 9 de cada 10 ofertas laborales en Chile son presenciales y expertos analizan tendencia», 13 de agosto de 2025, con datos de Trabajando.com. Disponible en:

https://www.emol.com/noticias/Economia/2025/08/13/1174824/teletrabajo-estudio-chile.html.


*Esta columna fue preparada con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y revisada por el equipo de Contrafactual. El contenido debe ser leído y utilizado considerando dichas circunstancias.

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