Este es uno de los debates más repetidos en política económica: si un gobierno baja los impuestos a las empresas, ¿el beneficio llega a los trabajadores en forma de mejores sueldos, o se lo quedan los dueños de las empresas?
Quienes defienden los recortes corporativos suelen argumentar que las empresas, al pagar menos impuestos, invierten más, crecen más y terminan pagando mejores salarios. Sus críticos responden que, en la práctica, casi todo el beneficio termina en los bolsillos de los accionistas.
Un estudio de Kennedy, Dobridge, Landefeld y Mortenson, de próxima publicación en la revista American Economic Review (AER), pone a prueba ambos argumentos usando el recorte tributario corporativo más grande en la historia de Estados Unidos: la reforma de 2017 (Tax Cuts and Jobs Act, TCJA), que bajó la tasa del impuesto corporativo federal de 35% a 21%.
Para responder la pregunta, los autores no se conformaron con mirar el promedio de lo que pasó después de la reforma: eso no permite saber si los cambios se deben al recorte tributario o a cualquier otra cosa que estuviera ocurriendo en la economía al mismo tiempo. En vez de eso, aprovecharon un detalle de la ley estadounidense: no todas las empresas pagan el impuesto corporativo de la misma forma. Las llamadas «C-corporations» sí lo pagan directamente, mientras que las «S-corporations» (empresas de estructura legal distinta) trasladan sus ganancias a los dueños, quienes tributan a nivel personal. La reforma de 2017 cambió las reglas de forma distinta para cada tipo de empresa, lo que permitió a los investigadores comparar empresas del mismo tamaño y del mismo rubro que quedaron con cambios tributarios distintos después de la reforma. Para eso, cruzaron registros tributarios federales de Estados Unidos con los datos de sueldos de cada trabajador, entre 2013 y 2019.
Los resultados confirman parte de lo que dicen los defensores de los recortes tributarios: las empresas que efectivamente pagaron menos impuestos invirtieron más, vendieron más, ganaron más y contrataron más gente, aumentando su nómina salarial total.
Pero cuando los investigadores miran quién, dentro de esa nómina, se llevó las mejoras salariales, el panorama cambia. Las ganancias de ingreso se concentraron casi exclusivamente entre los trabajadores mejor pagados de cada empresa, es decir, gerentes y ejecutivos. Los trabajadores de sueldos bajos y medios no mostraron cambios significativos en sus ingresos. En el corto plazo, el estudio calcula que un 80% de las ganancias de ingreso privado generadas por el recorte tributario terminó en el 10% más rico de la distribución de ingresos.
Es un resultado que no le da la razón completa a ninguno de los dos bandos del debate. Por un lado, confirma que las empresas sí reaccionan a menores impuestos invirtiendo y creciendo más, tal como predicen quienes defienden estos recortes. Por otro, muestra que ese crecimiento no se traduce, al menos en el corto plazo, en mejores salarios para la mayoría de los trabajadores: el beneficio se concentra arriba, entre dueños y ejecutivos.
Ahora, los propios autores son cautos respecto del alcance de sus conclusiones: se trata de efectos de corto y mediano plazo (medidos hasta 2019), en empresas de Estados Unidos que vivieron un cambio tributario particular. Esto no dice necesariamente qué pasaría con un recorte tributario distinto, en otro país, o mirando un plazo más largo, en el que las empresas podrían eventualmente redistribuir parte de esas ganancias de otra forma. Pero sí aporta, con datos concretos de millones de trabajadores reales, una respuesta más precisa que la intuición o la ideología a una pregunta que suele discutirse a gritos.
Fuente:
Kennedy, P., Dobridge, C., Landefeld, P. y Mortenson, J. (2026). «Corporate Tax Cuts, Firm Growth, and Workers’ Earnings». De próxima publicación en American Economic Review. El documento de trabajo puede revisarse en:
https://patrick-kennedy.github.io/files/TCJA_KDLM_2024.pdf?utm_source=chatgpt.com
*Esta columna fue preparada con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y revisada por el equipo de Contrafactual. El contenido debe ser leído y utilizado considerando dichas circunstancias.






