El sistema frontal que golpea a Chile desde comienzos de julio de 2026 ha sido considerado por diversos medios como uno de los más destructivos en dos décadas: partió en la zona centro-sur y luego se trasladó también al norte, hasta las regiones de Atacama y Coquimbo, afectando en total a diez de las dieciséis regiones del país. El balance a la fecha incluye 13 personas fallecidas, más de 100 mil personas aisladas, cerca de 20 mil viviendas con daños y más de 590 mil clientes sin suministro eléctrico por la caída de árboles sobre el tendido, lo que llevó al Presidente José Antonio Kast a decretar Estado de Catástrofe y a declarar emergencia agrícola y sanitaria.
Un catastro de la consultora Colliers estima en US$400 millones las pérdidas en el sector agrícola entre Atacama y La Araucanía, concentradas en infraestructura de riego, invernaderos y cultivos de trigo, avena y cebada anegados por crecidas de ríos y desbordes. Frente a un evento así, surge una pregunta que rara vez se responde con datos: ¿aprenden las empresas de estos episodios y cambian su forma de operar, o vuelven a exponerse al mismo riesgo la próxima vez que llueve?
Un nuevo estudio de Balboni et al. (2026), próximo a publicarse en la revista American Economic Review, responde esa pregunta con datos de Pakistán, un país donde las inundaciones extremas también golpean con frecuencia. Los autores arman una base de datos poco común: transacciones mensuales entre firmas —quién le compra a quién, y por qué ruta llega esa mercadería—, que permite observar no solo si una empresa fue afectada por una inundación, sino cómo cambia su comportamiento después de vivirla.
Los resultados muestran que las empresas afectadas por inundaciones tienen más probabilidad de trasladarse a terrenos más seguros, y de reorientar sus compras hacia proveedores ubicados en zonas menos propensas a inundarse y a los que se llega por caminos igualmente menos expuestos. Un hallazgo clave es que las firmas no anticipan bien el riesgo de inundación de antemano: recién actualizan sus creencias sobre ese riesgo después de haber sufrido una. Es decir, buena parte del aprendizaje ocurre después del evento, no antes. Los autores cuantifican el impacto agregado de estos ajustes con un modelo espacial de formación endógena de redes de producción, que permite simular cómo se reconfigura el mapa de proveedores de todo un país tras un desastre.
La principal implicancia del estudio es que el impacto económico de desastres climáticos cada vez más frecuentes dependerá no solo de la magnitud física del evento, sino también de la capacidad de las empresas para aprender y adaptar sus decisiones de localización y abastecimiento. Una misma inundación puede dejar una huella económica muy distinta según qué tan rápido y qué tan bien las firmas reorganicen sus redes de producción.
Con el agro chileno recién contabilizando daños en infraestructura de riego, invernaderos y cultivos por US$400 millones, ese mecanismo de aprendizaje entre firmas —más allá del daño físico inmediato— es justamente lo que determinará cuánto tarda el sector en recuperarse una vez que bajen las aguas.
Fuentes
Ministerio del Interior (20 de julio 2026), “Gobierno decreta Estado de Catástrofe para la Región de Coquimbo y la provincia de Huasco en Atacama”. Disponible en: https://msgg.gob.cl/wp/2026/07/20/gobierno-decreta-estado-de-catastrofe-para-la-region-de-coquimbo-y-provincia-del-huasco/
Ministerio del Interior (17 de julio de 2026), “Autoridades entregan nuevo balance de sistema frontal”. Disponible en: https://www.senapred.gov.cl/2026/07/17/autoridades-entregan-nuevo-balance-de-sistema-frontal/
Ministerio del Interior (14 de julio de 2026), “Gobierno anuncia medidas ante llegada de sistema frontal y declara emergencia preventiva en diez regiones”. Disponible en: https://interior.gob.cl/noticias/2026/07/14/gobierno-anuncia-medidas-ante-llegada-de-sistema-frontal-y-declara-emergencia-preventiva-en-diez-regiones/
El País (23 de julio de 2026), “Sistema frontal en Chile: río atmosférico, lluvia en Santiago, suspensión de clases y pronóstico del tiempo”. Disponible en: https://elpais.com/chile/2026-07-23/sistema-frontal-en-chile-lluvia-en-santiago-suspension-de-clases-y-pronostico-del-tiempo.html
Emol (24 de julio 2026), “Sistema frontal: Elevan a más de US$700 millones los costos por los daños provocados entre Atacama y La Araucanía”. Disponible en: https://www.emol.com/noticias/Economia/2026/07/23/1206536/lluvias-us700millones-costos-atacama-araucania.html
Balboni, C., Boehm, J. y Waseem, M. (2026). «Firm Adaptation in Production Networks: Evidence from Extreme Weather Events in Pakistan». American Economic Review, próxima publicación. El artículo puede revisarse en: https://jmboehm.github.io/Pakistan_Floods.pdf











